BRASILIA/DURBAN.- El Senado del Brasil aprobó una reforma a la ley forestal que enfrenta al poderoso sector agroindustrial con ambientalistas, ya que es considerada una seria amenaza para la preservación de la Amazonía. La norma pasó ahora a la Cámara de Diputados, donde la oposición anticipa una dura resistencia ante lo que consideran "un crimen ambiental".
El proyecto reduce sensiblemente el área protegida en la zona con mayor biodiversidad del planeta. "Son 79 millones de hectáreas (equivalente a las superficies sumadas de Alemania, Austria e Italia) que podrían acabar siendo deforestadas", señaló la ONG Observatorio del Clima, lo que es negado desde el Gobierno. "El mundo espera que la presidenta, Dilma Rousseff, reafirme el compromiso con el desarrollo sostenido y vete los cambios", planteó Jim Leape, titular de WWF, otra organización.
Esta iniciativa fue eje de un debate en Durban, donde sesiona la cumbre mundial contra el cambio climático convocada por la ONU. Brasil se juega allí su papel de líder ambiental, advirtieron entidades ecologistas. "Dilma detén la motosierra", escribió Greenpeace en un cartel luminoso gigante en el lugar.
Brasil anunció su menor nivel de deforestación en 13 años, que alcanzó 6.200 km2 en este año, tras un pico de 27.000 km2 en 2004. Las deliberaciones concluirán mañana y es muy difícil que se alcance un acuerdo global con pactos efectivos. El ministro de Medio Ambiente de Canadá, Peter Kent, anunció que para su país, el protocolo de Kioto "pertenece al pasado". De este modo, confirmó que no asumirá un segundo período de compromisos para reducir las emisiones nocivas al ambiente, y cuya vigencia termina en 2012.
Por el contrario, señaló que Canadá "apoya un nuevo acuerdo internacional; es la única manera que tenemos para alcanzar reducciones reales de emisiones de gases nocivos y resultados". Japón y Rusia también son renuentes a prorrogar Kioto, mientras que Estados Unidos nunca lo firmó. (AFP)
El proyecto reduce sensiblemente el área protegida en la zona con mayor biodiversidad del planeta. "Son 79 millones de hectáreas (equivalente a las superficies sumadas de Alemania, Austria e Italia) que podrían acabar siendo deforestadas", señaló la ONG Observatorio del Clima, lo que es negado desde el Gobierno. "El mundo espera que la presidenta, Dilma Rousseff, reafirme el compromiso con el desarrollo sostenido y vete los cambios", planteó Jim Leape, titular de WWF, otra organización.
Esta iniciativa fue eje de un debate en Durban, donde sesiona la cumbre mundial contra el cambio climático convocada por la ONU. Brasil se juega allí su papel de líder ambiental, advirtieron entidades ecologistas. "Dilma detén la motosierra", escribió Greenpeace en un cartel luminoso gigante en el lugar.
Brasil anunció su menor nivel de deforestación en 13 años, que alcanzó 6.200 km2 en este año, tras un pico de 27.000 km2 en 2004. Las deliberaciones concluirán mañana y es muy difícil que se alcance un acuerdo global con pactos efectivos. El ministro de Medio Ambiente de Canadá, Peter Kent, anunció que para su país, el protocolo de Kioto "pertenece al pasado". De este modo, confirmó que no asumirá un segundo período de compromisos para reducir las emisiones nocivas al ambiente, y cuya vigencia termina en 2012.
Por el contrario, señaló que Canadá "apoya un nuevo acuerdo internacional; es la única manera que tenemos para alcanzar reducciones reales de emisiones de gases nocivos y resultados". Japón y Rusia también son renuentes a prorrogar Kioto, mientras que Estados Unidos nunca lo firmó. (AFP)